¿Hasta dónde debemos ceder control a la tecnología? La Inteligencia Artificial, y su imparable e inevitable toma de poder en las organizaciones.

By Ricardo Santiago

24 septiembre, 2021 | 04:09hrs

Quizá en el título debería cambiar «organizaciones» por sociedad. La Inteligencia Artificial (AI) es, posiblemente, una de las tecnologías que más rápidamente se está introduciendo en todas las organizaciones, tanto públicas (quizá más lento, como es normal) como privadas, con y sin ánimo de lucro. La razón es muy simple: reduce el tiempo que los decisores deben dedicar a decidir. No importa el sector o el ámbito, que te «ayuden» a tomar decisiones más rápidamente es algo muy apreciado, y casi necesario, se esté en el sector que se esté, en estos momentos.

Como siempre, y para quienes tienen una «mente limpia» en la que únicamente cabe el uso con un «buen fin», es difícil pensar en cualquier otro uso «menos bueno» de la tecnología. Pero usos con fines dudosos los hay.

A veces el uso es tan «poco bueno» y peligroso que se tiene que tomar la decisión, esta vez sin la ayuda de la AI, de parar definitivamente un proyecto. Y la cuestión es que no solo está ocurriendo en nuestros días, ya hace años que viene ocurriendo: Tay, la robot racista y xenófoba de Microsoft .

Otra de las grandes, donde cada vez surgen más noticias que dejan bastante preocupación con relación a la AI, es Facebook. Esta es una de las últimas, y además motivo por el cual surge este artículo: El experto español que eligió Zuckerberg para acabar con la desinformación en Facebook se marcha discretamente de la compañía.

Joaquín Quiñonero Candela, el español que hasta ahora lideraba el equipo de IA Responsable en Facebook, ha dejado la compañía de manera muy discreta. Según el artículo, Joaquín habría tenido dificultades, y lo más importante opiniones que Facebook no compartía. Sea como fuere, la realidad es que, como ya mencionaba en un párrafo anterior, la AI de Facebook está siempre en el punto de mira por diferentes cuestiones ( Facebook apaga una inteligencia artificial que había inventado su propio idioma ), y seguro que muchas de ellas nunca saldrán a la luz pública.

No pretendo escribir un artículo sobre lo bien o lo mal que lo hacen ciertas compañías, pretendo poner énfasis en una cuestión que, al menos a mi, me preocupa, y que el solo hecho de que Joaquín Quiñonero Candela fuese responsable de IA Responsable, ya dice mucho. ¿Hasta qué punto se debe ceder poder de decisión a una tecnología? ¿Hasta qué punto debemos delegar decisiones en algo que no es humano?

Quizá pienses que nadie está delegando ni cediendo capacidad de decisión en una máquina, pero lo cierto es que sí está ocurriendo ahora mismo:

Parece, además, que no soy el único (evidentemente) preocupado por este tema: La ONU alerta de la expansión de sistemas peligrosos de inteligencia artificial y pide paralizar su uso.

Es evidente que nos estamos aproximando a un precipicio en el que ya visibilizamos problemas que debemos mitigar cuanto antes, sobre todo porque las grandes corporaciones globales, con mucho poder económico, ya están dedicando muchos recursos en este área ( Tesla fabricará un robot humanoide: se llamará Optimus y estará destinado a realizar tareas «inseguras, repetitivas o aburridas» ) y antes de que sea más difícil de controlar, deberíamos actuar.

El otro día escuchaba en una charla sobre AI que en estos momentos la AI nos puede ayudar en tareas repetitivas y en las que no se requieran emociones, y quizá ese es el problema, la falta de emociones, algo que nos hace únicos a los humanos. Por supuesto, queda aún mucho por ver en AI y el desarrollo de AI «con emociones», no es algo descartable. ¿Cuál es por tanto el diferencial con los humanos? quizá la autoconciencia, pero de nuevo, no podemos estar 100% seguros de que eso no sea alguna característica con la que pueda contar la AI en un futuro, ya no se sabe si muy lejano.

¿Estamos aún a tiempo de desarrollar y aplicar la ética en la Inteligencia Artificial? Iniciativas hay, porque como decía en un párrafo anterior, esto es algo que a poco que te informes sobre AI surge casi de manera instantánea. Es necesario, sin excusa alguna, definir una serie de reglas «éticas», supervisadas por algún organismo internacional, que sean de obligado cumplimiento para cualquier desarrollo en torno a la AI.

En muchos casos la ciencia ficción revela con años de antelación lo que ocurrirá en un futuro, y en prácticamente todos los casos, no presentan un futuro muy halagüeño… Algunas películas que tratan sobre AI por si te interesa este tema son:

  • 2001: Una odisea en el espacio (1968)
  • Almas de metal (1973)
  • Tron (1982)
  • Terminator (1984)
  • The Matrix (1999)
  • A.I. Inteligencia Artificial (2001)
  • Her (2013)
  • Ex_Machina (2015)
  • I am Mother (2019)

Para finalizar, y supongo que bien para algunos y mal para otros, la AI va a tener, de hecho ya tiene, un impacto en los puestos de trabajo actuales. Si, si tu trabajo está muy relacionado con las tareas repetitivas, cálculos y en general algo susceptible de ser automatizado, y de ser hecho por una AI que pudiera ejecutarse las 24h del día, lo mejor que puedes hacer es empezar a buscar una alternativa, y si es posible sin tardar mucho. Por el contrario, si tu trabajo tiene un componente emocional, empático, crítico, creativo … aún tienes algo más de tiempo, pero desde mi punto de vista, no deberías confiarte en absoluto.

Si, la historia nos ha demostrado que cuando un puesto laboral desaparece, otro nuevo aparece, la cuestión es que en la ecuación se ha introducido algo que poco a poco podría reemplazar, casi por completo, cualquier actividad que realice un humano.

Y no, esto no es el apocalipsis, pero si requiere de un esfuerzo por parte de todas las partes implicadas para reinventarnos «como especie», y esto también te incluye a ti.

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